jueves, 6 de noviembre de 2008

El Patrón

Hechos recientes, casi coincidentes en el tiempo y en un hilo argumental que suelo definir como causalidades de la vida me han traido hasta este post.

En un post reciente del amigo Manuel Camblor hubo alguna frase que me dejó pensando acerca del tema que traigo hoy. Hablaba Manuel, a grandes rasgos, del hábito del consumo y que este no es para él un lujo, si no algo consustancial a la vida.
Como quiera que sea, por esas coincidencias de la vida días antes, durante el almuerzo con los compañeros de trabajo, me descubrí a mi mismo pensando en voz alta ante un plato que tenía un aspecto de lo más apetecible. Tras el primer bocado espeté a media voz un rotundo: "Comer esto sin vino me hace sentir profundamente incivilizado...."
Yo soy así, de vez en cuando pienso en voz alta y me miran como si acabase de llegar del Área 51 con el metrobús recien picado.

Ambos hechos inversamente consecutivos me hicieron pensar respecto a este tema. ¿Es para mi el beber algo cotidiano? ¿he cambiado mi patrón de consumo en los últimos años? Ciertamente la respuesta es afirmativa para ambas preguntas.
Cuando comencé a beber vino era un simple consumo ocasional. Como mucho el fin de semana abría alguna botella, algo así como esa conciencia de "ocasión especial". Admitamos que en un número razonablemente significativo de los hogares el consumo se ciñe a esos momentos de celebración. Pues más o menos ese era mi patrón de consumo, Sin embargo, con el tiempo, mi consumo se ha ido incrementando y ahora bebo vino como algo totalmente habitual dentro de mi dieta alimenticia.
Debido a mi trabajo no me queda otra que comer fuera de casa, sin embargo en el almuerzo no bebo vino. Me suelen preguntar por ello los que toman vino, generalmente con Casera, y exclaman sorprendidos "Pero ¿a ti no te gusta el vino?", y suelo responder "Pues por eso mismo... mejor agüa."
Ante este panorama es en los fines de semana y las noches de cualquier día cuando consumo vino. Me resulta ahora algo totalmente natural y razonablemente cotidiano el abrir una botella de vino a poquito que cocine por la noche. Entended también el contexto, si esa noche voy a cenar un sandwich de jamón york y queso mientras veo Anatomía de Grey no abro más que el cartón de leche para el Nesquick posterior; pero si llego con hambre y enciendo la cocina comienzo rápidamente a pensar qué botella sencillita abriré para tomar una copa bien con la cena, bien mientras la preparo y picoteo algo.
Ciertamente en mi periplo de aprendizaje en los últimos años he pasado de consumidor retraidamente ocasional a observar el consumo de vino como un alimento más, que forma parte de nuestra cultura y en ocasiones, como la referida anteriormente, su omisión me hace sentir incivilizado.

Hasta aquí mi historieta para este mes, ahora los vinos:

- A Posteriori. Bodega Josep Colet. DO Penedés. (7 EUR aprox)
Fresas de otoño. Rosas de invierno.
Sin cambios desde la botella anterior. Fruta roja a raudales. Muy vivo y muy fresco. Buen acompañante para distintos entrantes. Degollado en julio de 2007. Buena RCP.

- Domain Jo Pithon. Les Pepinieres 2004. AC Anjou (13.6 EUR)
Fruta de hueso, orejones, algo de miel, un ligero toque de "madera-LdH" y balsámicos. En boca es todo eso con una viva y excelente acidez que lo hace un trago muy estimulante. Con el tiempo aparece una sorprendente nota de hidrocarburos. Aquí, en cata ciega, habría dicho que era Riesling de todas todas.
Al día siguiente sigue en plena forma, y las notas de madera han desaparecido en nariz y transformado en boca, ya que la acidez que el día anterior era relevante ahora está en un segundo plano, escondida tras una cremosidad como pocos vinos de los que he probado.
Excelente. Como decía la planta de la película 'La Tienda de los Horrores': ¡¡¡¡ Daaaaaame !!!!

- Muga Rosado 2007. Bodegas Muga. DOC Rioja (4,84 EUR)
Con mucho la mejor botella de las bebidas este año. Sigue el bajo sonando, acompañado de toda una banda que parece llevar décadas tocando junta y divirtiéndose. De concierto oiga. Este vino no es una novedad, no aparecen referencias aquí y allá continuamente, no se habla gran cosa de él, no obstante está siendo mi rosado preferido de este año.

- Gravonia Crza. 1998. López de Heredia. DOC Rioja (aprox 9 EUR)
Está muy joven. Cada parte lucha con las demás por mostrarse en primer término y se nota en que se muestra como un vino nervioso. Cáscara de naranja y carne de melocotón secados al sol, pomelo, café y las habituales notas de madera marca de la casa. Te bebes copa tras copa sin sentir. Buena RCP y será mejor dentro de unos años.

- Coudoulet de Beaucastel Blanc 2006. Appellation Cotes-Du-Rhone Controlée (20 EUR)
¡No soporto a Julia Roberts! ¿os lo había dicho alguna vez? pues ¡no la soporto! Ya es coincidencia que mientras bebo una copa de este vino aparezca en la televisión el anuncio de una película en la que participa esta (ehem) actriz. Causalidades de la vida. En la copa puedes encontrar todo aquello que puedes esperar de un vino blanco. Una pizca de todo y ni un poco de nada. Abúlicamente redondo. Tan anodino como Julia Roberts. Mala RCP desde luego (me refiero al vino).

- A Priori 2005. Bodega Josep Colet. DO Penedés. (7 EUR aprox)
Degollado en septiembre de 2007. Sigue en plena forma. Disfrutable de principio a fin. Panadería, flores blancas, toque 'rojo', fruta blanca. Me encanta.
Me invento un nuevo concepto, "maridaje por consonante" ;) Le ha ido muy bien este Colet a unas croquetas.

- Patio 2007. Samuel Cano Enológica, S.L. DO La Mancha
"El Gordo de Minnesota se movía como una bailarina"
Esa frase de la excelente película 'El Buscavidas' venía a mi mente al beber este vino.
Vestido con mi traje de los prejuicios este vino no debiera gustarme. Variedades, Syrah y Petit Verdot en igual proporción, en una zona que les resulta ajena. Al caer en la copa se presenta con una capa oscura que afianza mis prejuicios latentes. Al carajo, ¡este vino es como El Gordo de Minnesota! Mermelada de frambuesas, pero no es mermeladesco. Ligero en paso. Toque vegetal y fruta negra. Firme, duro, rugoso. Café en grano. Retro de canela infusionada en leche. Me gusta. Ha acompañado bien tanto una menestra de verdura como una tortilla de patata.

- Luciano Sandrone Dolcetto d'Alba 2006. Azienda Agricola Sandrone. DO Piamonte.(12 EUR)
Llevaba tiempo sin beber un Dolcetto y ya iba siendo hora.
Fresas y más fresas en sazón con un paso rugoso y acidez. Lo malo es que están cada uno por su lado. Le falta algo para ser un vino que me apetezca beber más. Entendedme, no es un vino desintegrado, pero tampoco está integrado. Es un sí, pero no. ¿Qué es lo que le falta? Pues la comida. Con la comida este vino es donde se integra a la perfección y te apetece beber más y más. Es en la mesa donde realmente se despereza. Ha acompañado muy bien una lengüa de ternera estofada con verduras.
Sin comida no merecía mucho la pena, con ella ha mostrado que sí tiene buena RCP y que es un vino a tener en la recámara si tienes ganas de Dolcetto.

- Beryna 2006. Bodega Bernabé Navarro. DO Alicante (9.15 EUR)
Tenía este vino en la lista de "pendientes" desde hacía años y ya era hora de formarme una opinión propia al respecto e intentando prejuzgarlo lo menos posible en sentido alguno.
Oscuro en la copa. Mermelada de moras, balsámicos, piel de ciruela negra y por detrás un ligero toque tostado que tampoco molesta demasiado. Aparecen también notas de verdor. No tengo idea de si este vino lleva Cabernet Sauvignon, pero me recuerda a los que he probado con esta uva y no terminaba de estar maduro.
Pese a tomarlo a muy baja temperatura el alcohol golpea con todo y dos copas ya se notan, no obstante el paso en boca es ligero. Me ha parecido un vino que está razonablemente bien, aunque no es del estilo de vinos que me gustan.

El vídeo que he traido hoy para la sección "¿Alguien sabe cómo sobrevivimos a los '80?" es de esas que recuerdo como una tonadilla continua durante un buena parte de mi muy lejana infancia. Todavía hoy la oigo canturrear a mis padres cuando están haciendo alguna labor casera como limpiar el pescado, fregar los cacharros, etc.




Nota: La fotografía que nos recuerda un histograma con mi patrón de consumo se corresponde con el Dedo de Deus-Teresópolis y podeis encontrar la fotografía original en flickr, perteneciendo la misma a Rodrigo Schneider

12 comentarios:

Adictos a la Lujuria dijo...

Es curioso pero tienes razón, muchos empezamos a beber vino en celebraciones, o con otros fines lejanos del disfrute con el vino, que no digo que sea tu caso, y hemos terminado, una vez enganchados a esto de la cultura del vino, no entendiendo los homenajes culinarios sin vino ( en ese momento siempre recuerdo a Arguiñano en Airbag).

http://www.youtube.com/watch?v=P0Bj-N_3xfY

Pero bueno, aunque busquemos la singularidad de esos grandes vinos no me resisto en una tarde veraniega al tinto con casera, pero Casera, soy de la idea que hay vinos diseñados y que ganan con este gran invento patrio.

Por cierto, yo también tomaría Nesquick o Horchata, pero que tomaríamos con CSI, Muchachada Nui o Plutón Verbenero......

Un saludo

Olaf dijo...

Maridaje vino/TV, ale un nuevo concepto. Vamos con Cuéntame no queda otra que tomar Paternina que es lo que sale todo el rato en la mesa.
Aunque a la hora de las series normalmente ya estoy con algun PX o algo por el estilo. Ayer en concreto un Palo Cortado Cardenal que estaba para relamer la copa.
Yo ya estoy completamente intoxicado, bebo a diario, pero creo que lo hago desde que comencé a beber vino. Siempre en la cena una o dos copas de vino.
Me ha gustado la descripción del Patio, jejeje, muy acertada. Ya que es un vino de estos que asusta en la copa pero que luego se bebe muy bien.
Saludos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

Hola Adictos, yo lo de la Casera no uso, porque fuera del vino espumoso las bebidas con burbujas no me sientan nada bien.
Lo cierto es que ya no sólo los razonables homenajes de cuchillo y tenedor (y cuchara si es menester), si no que como digo en el post ya para la cena diaria y alguna merienda suele haber algo que echar en la copa :)
Saludos,
Jose

José Luis Giménez dijo...

Hola Olaf,
con respecto al Patio, como le dije a Samuel la noche que vino Ray:"¡Mira que me fastidia que me guste tu vino! ¡Va en contra de mis pocos principios!" ;)
Saludos,
Jose

Anónimo dijo...

Efectivamente Olaf,el vino forma parte de mi "dieta" alimentaria.Como tú ,yo también como fuea de casa y suelo tomar uña caña de cerveza ,ante la nula calidad del vino que me ofrecen con el menú (les hable del Borsao Garnacha Mítica,como alternativa economica-creo que 1,5 Eur en Mercadona-y digna,pero no han sido receptivos).Pero,gracias a Dios a mi esposa le encanta el vino,en la cena siempre descorcho una botella:Baltasar Gracian,Tobelos,A/N2,Beryna y algún riesling Troken:Dönnhoff,Dr Burklin-Woff,..el "ALIGOTE" que comentabas el otro día,una mazanilla "Las Cañas",..El finde ya requiere "si es posible" alguna botella del Eurocave,imprescindible si algún amigo "enochalado" nos acompaña ;es cuando más disfruto un buen vino,en compañia de los que lo valoran y aprecian como yo.

José Luis Giménez dijo...

Estimado y bienvenido Anónimo, un poquillo de poner tu nombre no hace daño a nadie y lo agradecemos mucho ;)

Por otro lado me parece (y puedo equivocarme) que andas un poco confuso/a con el blog. Somos dos los que escribimos. El post del Aligoté lo escribió Olaf. Este último de 'El Patrón' lo he escrito yo, Jose.

Con respecto a la parte vínica. Al menos con las noches y los findes parece que cumplimos nuestra sed de vino decente bien acompañado. Estaría bien poderlo tomar también a la hora de comer, pero pienso que quizá -y al menos yo- vamos tan acelerados, comiendo algo rápido, estresados y de mala uva por el trabajo que no atenderiamos al vino debidamente. Con la mala vida que nos vemos obligados a llevar lo del slow-food queda relegado a los raticos que se puedan robar al reloj.

Saludos & bienvenido de nuevo,

Jose

La Guarda de Navarra dijo...

Increible aportación musical.
Ese tema de carlos Mejia Godoy y los de Palacaguina puede que fuera mi segundo o tercer disco, mejor dicho casette, que compraria en mi niñez.
Bonito recuerdo de dificil armonia enologica.
Saludos.

José Luis Giménez dijo...

Estimado LGN uno de mis primeros recuerdos musicales es ir cogido de la mano de mi hermana mayor a comprar uno de esos singles que se vendían entonces. Un disco de 45 rpm con una canción en cada cara del vinilo y por un precio de 25 pesetas. En la portada solía aparecer escrito "Disponible en MC, LP y EP". ¡Tiempos!
Saludos,
Jose

samuel cano dijo...

Pues si te cuento mi historia con el vino. Hasta no hace mucho no me gustaba, pero un estola del 82 con una caldereta de cordero en el piso de mi amigo Noe allá por el año 99 en mis años universitarios, hicieron que algo se despertase en mi mente.

Primero fue la viña por supuesto, aunque cambiar el chip ahí tardé un poco más, justo hasta conocer a Jose Ramón Lissarrague, el hombre está un poco loco, pero quien no?

En cuanto a lo que dices de pedir agua en los bares y restaurantes, Eva y yo, aun lo intentamos, cuando vamos a un bar que no conociamos o a un restaurante pedimos una copa de vino (casi siempre terminamos o con cerveza o con agua). Es una pena no poder ir a tomar tapas por zonas de mucho bullicio y repletas de tabernas, donde puedas comer en barra con buenas tapas y buenas copas de vino.

Por cierto, ya se que he engordado pero eso del gordo de minesota, aunque pensandolo bien y leyendo tu nota de cata, no es mala definición ni para el vino ni para el amo. Dicen que las mascotas se parecen a sus dueños no?

José Luis Giménez dijo...

Hola Samuel,
me alegro de leerte por aquí.

Esto que he comentado de cómo era mi consumo del vino en un inicio es más o menos el capítulo 1. El prefacio, que ya he contado en alguna ocasión, es que hasta el año 2000-2001 aborrecía absolutamente el vino. ¡Güeltas que da la vida!

Con respecto a comparar tu vino con 'El Gordo de Minnesota' es en sentido positivo. Me parece una película excelente esa de 'El Buscavidas' y la comparación de ese personaje con tu vino me apareció directamente en la cabeza al beberlo esta última ocasión.
Por otro ladoooo y comparándolo contigo, pues como decía mi abuela manchega: Dichoso aquel que a lo suyo se parece! ;))))
Saludotes,
Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola Jose y contertulios varios,
lo del Gordo de Minessotta lo veo como una metáfora de lo inesperado: ¿cómo se va a hacer buen vino aquí? y etc. Y pruebas y te encuentras con un vino como el de Samuel, de padre y señor mío, o con ese trepat de Carles Andreu o con esa carrasquín y verdejo tinta de Corias o tantos etc. que para nuestra suerte empiezan ya a poblar la esfera nacional. En Italia nos llevan decenios de ventaja en ese respeto por las variedades autóctonas o por las foráneas plantadas allí donde mejor les va a las plantas (no a los comerciales). Claro, también nos los llevan por la parte canalla del asunto, trampas en las variedades declaradas, camiones disterna arriba y abajo de la península, etc.
Me gusta ver cómo evoluciona el A posteriori de Sergi Colet, un espumoso que también me gusta mucho. Fíjate que lleva un degüelle de julio de 2007 y te lo habrás tomado un año y bastante más después. Siempre he pensado que este espumoso necesita asiento en botella. Por lo demás, que viva Jo Pithon, uno de los pocos auténticos que queda en el valle del Loire, auténtico reducto de mosntruos pleistocénicos la már de agradables y simpáticos!
El Muga Rosado 2007 lo probé recíen embotellado y erré. No estaba nada nada bueno. Leyendo tu nota es evidente que unos meses de reposo le son imprescindibles. Tengo que volver a él.
Del vino de Samuel ya hablé y me entusiasma: tiene largo futuro por delante, que Baco se lo preserve!
Y de Beryna, del que justo hace una semana tomé otro 2006, se lo lleva por delante la fama de su precio más o menos moderado. Para mí es un vino correcto, bien hecho, que se vende bien, pero que no me emociona.
Sobre el tema de fondo: a los 17 años convoqué a dos amigos en casa de mis padres, nos atizamos unos riquísimos entrecottes y jugamos a mayores, atizándonos una botella de Coto de Imaz del 1973 que mi padre, que nos abía nada de vino pero disfrutaba con él, guardaba celosamente. Ahí empezó todo, sobrevivi a la brutal etapa del alcohol en estado puro (de vodka para arriba) sin que mi cerebro se dañara (creo!) y, exactamente como tú, sólo bebo cuando me apetece y me aseguro que voy a disfrutar del vino, con menús y entre semana muy dificilmente, por no decir nunca.
Hay que beber un poco cada día, si es posible, pero entre semana suele ser en casa con la cena, en condiciones de calidad razonables y moderadamente (o no).
Saludos!
Joan

José Luis Giménez dijo...

Ciao Joan,
yo veo una diferencia aun más acusada en el Patio que en los otros vinos que apuntas desde mi punto de vista prejuicioso. Siempre primo las variedades autóctonas frente a las foráneas en la búsqueda de vinos. Por ello, aun más me sorprende a mi mismo que aprecie Patio como un vino del que beber y beber, pues las variedades de las que está hecho son pelín foráneas. No obstante los otros vinos que indicas sí utilizan variedades autóctonas.
Supongo que esto habla por un lado de mis limitaciones, que me traen los prejuicios de la mano y, por otro lado, de la bondad del Patio.

Con respecto el A Posteriori creo que coincido contigo. Los meses de reposo le sientan bastante bien, pues al principio viene con un fuerza de carbónico que quizá no permita apreciar su carácter en su conjunto y justa medida.

Esto lo podemos unir con el tema anterior de las variedades, pues al fin y al cabo este vino espumoso está hecho con Merlot que no es muy autóctono tampoco de la zona ;)
Tampoco creo que en Italia nos lleven tanta ventaja en engaño y estafa. Ambas penínsulas parecemos siamesas en todo lo negativo :-(
Lo que si envidio es el como en otras zonas productoras (y notad todos los lectores que no digo paises, pues estos junto a las banderas me parecen prisiones para las mentes con envoltorio de banderas), decía que envidio zonas productoras que no conciben el introducir variedades foráneas y se centran en obtener lo mejor de sus tierras, sus variedades, así como de su historia y experiencia. Riesling, Gewürztraminer, Sangiovese, Nebiolo, Dolcetto, Savagnin, Gamay (de la decente, no en esos lamentables Noveau), Mencía y también los coupages como Tempranillo-Graciano-Mazuelo; esos coupages imposibles de Galicia tanto en tintos como en blancos... Una riqueza cultural que nos llevamos por delante, también nosotros los bebedores al primar en nuestras compras los vinos homogeinizadores e internacionalistas.

Antes de que se me olvide. El rosado de Muga, en efecto, se beneficia de dejarlo tranquilo unos 2-3 meses después de salir al mercado. A partir de ahí, y desde mi punto de vista, no ha hecho más que crecer y crecer. Vivo, estimulante, equilibrado, fresco, especiado... Me ha gustado mucho esta añada de este vino.
Y el Beryna pues eso mismo que tú dices. Me parece que está sobrevalorado aquí y allá. Vino correcto y nada más. Sin duda habrá a quien le guste más pues indudablemente yo no puedo hablar de su buena o mala RCP al no ser un vino de mi gusto, esto es, no lo compraría de nuevo en esta añada. Quizá lo pruebe en futuras añadas para tener otra toma de contacto. En cualquier caso la monastrell no termina a mi de entrarme. Tengo pendiente probar con esta uva en otras regiones, concretamente Francia, y ver cómo se expresa en otras tierras.

Por cierto, antes de que se me olvide. Colet ha sacado un nuevo espumoso, ¿lo has probado? En caso afirmativo ¿qué te parece?

Para terminar esta larga respuesta mia, que no el tema que en lo que a mi respecta espero que siga vivo para todos los que querais seguir opinando, esta noche intentaré abrir alguna botella sencilla para picoteo en esa línea. Probaré Gaba do Xil que lo tenía también pendiente del año pasado.
Supongo que todos hemos pasado esa fase juvenil de bebernos hasta el agüa de los floreros. Con el tiempo uno aprende a caminar con firmeza en los caminos que aparecen y decide. Como en el poema, con el tiempo uno aprende...

Saludos,

Jose