miércoles, 15 de octubre de 2008

IEC#12 Un vino de el otoño

Nada mas ver la bonita propuesta de Joan sobre los vinos de otoño, me vino a la mente una zona, Beaujolais. Los buenos vinos de esta muchas veces menospreciada zona francesa me parecen perfectos para iniciar el otoño. Ya comenté que soy una persona bastante estacional en lo que al consumo del vino se refiere. Pocos tintos abro en los calurosos días de verano. Así que en cuanto comienza esta estación de hojas secas, vientos y lluvias, uno de los mejores vinos para iniciar esta transición son los vinos provenientes de cualquiera de los crus de Beaujolais. Lamentablemente la disponibilidad de estos vinos aquí en España es bastante limitada y aunque son botellas relativamente baratas, las que tengo en casa me las valoro tanto o más que muchas de precio más elevado. Además este es uno de los vinos que tanto a mi novia como a mi nos encantan. Tenía pensado abrir uno de los pocos que me quedan de Dominique Piron, pero justo un amigo me dio una botella de otro vino de la zona, aunque embotellado como vin de table. Se trataba de Els Ganivets, de Domaine Jambon. El vino, sin estar mal, no me pareció muy representativo de la zona. Y como he dicho, a mi novia le encantan los Bojos y se ha marchado de viaje, así que queda prohibido beber uno en su ausencia.

Total, que he rectificado sobre la marcha y me he ido al otro tipo de vinos que me gustan en otoño. Solo hay que irse 140 km al norte para llegar a la Côte de Nuits. Estos vinos con esas notas de flores secas y de sotobosque que en ocasiones muestran, se me hacen muy apetecibles en otoño. Además, son vinos que suelen combinar bastante bien con la joya culinaria del otoño, ¡las setas! El jueves y el viernes pasado tomé un par de vinos de Chambolle-Musigny, bastante interesantes. Primero fue el de Pacalet, un 2004, que aparecía color rojo cereza de capa media-baja, algo turbio. Conviene darle algo de aire para que se exprese plenamente y así nos muestre una nariz muy bonita, fruta roja fresca, muchas sensaciones florales, como meter la nariz en una copa de pétalos de rosas. Con el tiempo aflora una buena carga de especias como el clavo, la canela, nuez moscada. Completa el conjunto una buena mineralidad y unos suaves tonos ahumados al fondo. El paso por boca no se queda atrás, mostrando el vino una muy buena expresión frutal, buena acidez y un recorrido amplio, dejando un final bastante largo y especiado en retronasal. Realmente un vino muy agradable de beber y de los que “se acaban demasiado deprisa”.

Al día siguiente tomé una copa de otro Chambolle-Musigny, misma añada pero distinto productor, en este caso Alain Burguet. Este elaborador, aun llevando a cabo un cultivo ecológico y evitando completamente el uso de aditivos, al igual que Pacalet, nos presenta un vino completamente distinto. Ya el color se muestra con tonalidades más oscuras y más subido de capa. En nariz esta bastante más cerrado que el de Pacalet, la fruta más discreta y madura, debe de tener un paso por la madera mas intenso, ya que muestra bastantes notas tostadas y ahumadas. Sin embargo, poco a poco asoman unas interesantes notas de rosas secas y ese sotobosque otoñal del que hablaba antes. También da notas de tabaco y bastante terrosidad. En boca muestra buena estructura, con una cereza que salta al primer plano de manera algo sorprendente, la acidez muy correcta y un final largo dejando el recuerdo de esas flores secas.
Los dos vinos me gustaron. Comparando y volviendo al tema de esta convocatoria de IEC, diría que el de Pacalet es mas primaveral y el de Burguet mas otoñal, dos estaciones parecidas en la forma, pero de muy distintas tonalidades, no se si me explico.

PD. Viendo la contra del de Pacalet veo que tiene puesta una fórmula de la energía cinética, Ec=1/2 mv^2, ¿alguien tiene idea de que pinta esa fórmula ahí? No me he fijado si en el resto de los vinos está.

11 comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Pacalet suele ser una apuesta bastante segura en el pueblo que mencionas, aunque su Pommard es algo fuera de serie. En cualquier caso, el sentido de tu propesta es muy muy estacional y muy adecuado, aunque en estos días, chico, Barcelona ha vuelto a un verano que nos está volviendo locos...Cais dan ganas de tomarse un buen cava para cenar, de veras.
Muchas gracias por tu contribución!
Por cierto, no tengo ni la más remota idea del por qué de la fórmula. He intentado husmear por ahí pero no he encontrado nada.
Saludos
Joan

Olaf dijo...

Ya, aqui también de golpe ha vuelto a subir la temperatura, es lo que tiene el otoño!
La formulilla, el próximo dia que paso por la tienda voy a ver si la llevan todas.
Gracias a ti por la bonita convocatoria y suerte con el resumen.
Saludos

Olaf

cuatro especias dijo...

Hola, realmente lamento no conocer los vinos que nos describes con tanto esmero, pero si estoy de acuerdo contigo en la estacionalidad.
Pese a ello, un buen "Champagne", creo que apetece en cualquier época del año.
No hace muchos días estuve por tierras francesas, catando vinos, principalmente de la zona de la Bourgoñe, pero no me atrevo a dar una información vinícola como la tuya, eso si; garantizo su armonía y su agradable aroma.

En fin, algú día me atreveré a describirlos como joan y como tú.
Un abrazo.

Olaf dijo...

4E, con ese nombre, Vosne Romanée y sus especias ha de ser tu vino! Además, para ti, seguro que identificar aromas de especias ha de ser mas fácil.
Coincido con lo del Champagne, un vino para todo el año.
Ya contaras que tal por la France y que bebiste.
Y por cierto, ahora que estamos en otoño y con las setas... podrías proponer alguna receta de setas desde tu blog. El fin de semana que viene me voy a coger boletus y lo que encuente y estoy falto de inspiración para ver como las preparo.
Saludos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

Yum... boletus... :)))) Risotto de primeras... Cuellos de cordero rellenos de segundasssss.... #-)
Saludotes,
Jose

Tony dijo...

Acabo de caerme por aqui de casualidad, asi que lo primero es saludar, felicitarte por el blog, leer lo publicado anteriormente y ponerme al día.

Otro fijo en mi lista de blogs.

Un saludo

Laureano Serres dijo...

Hola Olaf, Juan y compañía.
No sé si puedeo aclarar lo de la fórmula, pero dado lo de las tres dimensiones, la energía cinética, la del movimiento aportada al vino funcionaría como una cuarta dimensión, que a su vez se extrae del vino con un buen decantado, pero sobre todo con una cosa especial que se puede encontrar en http://www.ovarius.com .
Ya sé que ni siquiera os vais a dignar en contestar a lo que parece una semejante barbaridad. La gente se ríe, y eso es bueno(reir), pero yo, gracias a un amigo italiano, tengo en casa un ovarius, y puedeo garantizar, conociendo a Pacalet que el tema va por ahí. Y es entonces cuando aparece el vino en todo su esplendor, incluso, a pesar de la decantación se va la turbidez, y deja el vino como el cristal, fino. Por cierto, solamente funciona con vinos naturales, a los muertos los deja para el arrastre.

Salut.

Olaf dijo...

Laureano, yo no soy de reirme a las primeras de cambio. Pero si que me gusta que me expliquen la razón de las cosas.
Si que debe de ser por eso, porque sale su nombre en la web de los decantadores que has puesto.
Bueno, ese decantador parece uno de esos de pato. Tiene alguna característica extra especial?
Y porque energía cinética? La energía cinética es la que coge un cuerpo al ponerse en movimiento (no la crea, simplemente se la aplicamos de alguna manera). Pero el vino... no se me ocurre como darle energía cinética, nada mas que poniéndolo a dar vueltas en un decantador (y no de los tipo pato, con los que suelo tener problemillas cuando me lo ponen en algun restaurante). No se. Pues eso, que porque energía cinética?
Saludos

Olaf

Laureano Serres dijo...

No lo sé. Creo que la energía cinética que 'coge' el vino en un sencillo movimiento de decantador(el aporte que le hacemos nosotros), como que le provoca un 'adelanto' inmediato, como si lo tuviéramos abierto tres días, pero no es exactamente eso. Se me ocurre un ejemplo, tenemos una cerilla, y cuando la movemos (y pasa or un sitio donde roza), se enciende...no es exactamente eso, pero sí que sí en cuanto a la parte de lo que representa el movimiento (lo del rozamiento y temperatura adquirida para la combustión lo dejamos en tus manos).
Eso se puede experimentar, y finciona.
El decantador parece de pato pero no lo es, el asa está abierta por dento, o sea que el vino circula también por ahi, y es cuando tu coges el asa con la mano, y mueves con un movimiento sutil de la mano, de la muñeca, el vino, entra por las dos partes del asa, y choca en su interior, haciendo un 'gluip', sí 'gluip', e inmediatamente cambia de color, de aroma y de sabor.

Salut.

Olaf dijo...

Estamos abriendo ultimamente unos cuantos vinos comprados en L'Ànima del Vi. El otro día andabamos con una garnacha que estaba muy rara, así que le metí un viaje en el decantador y la cosa lee sentó bastante bien. Ahora, para mi es por el efecto del jarreo, la exposición al oxigeno, la que provoca los cambios. No el fluir del vino dentro del decantador. Podría moverlo dentro de una atmósfera inherte de N2, que no creo que le hiciese gran cosa.
He buscado cuanto cuestan los decantadores estos, pero no he logrado encontrarlo. ¿Cuanto cuesta y dónde se puede conseguir?
Saludos
Olaf

Laureano Serres dijo...

Supongo que puedes contactar con ellos directamente por la web, no sé cuánto costó porque me lo regalaron, pero cuando ves eso...trabajar...es algo alucinante. El oxígeno es el que queda dentro del decantador, que seguro que también trabaja, pero es algo como el líquido que se abre al chocar contra sí mismo, bueno, parece que no sepa lo que digo...pero con todoel mucdoque lohemosprobado, incluso con los más escépticos, con dos copas iguales del mismo vino con un antes y un después, impresionante.

Saludos