lunes, 17 de marzo de 2008

Un intenso fin de semana

Las calçotadas que organiza Dominic son uno de los eventos que mas disfruto año a año. El ambiente que se vive en estos encuentros es muy relajado y amistoso, no hay nada profesional de por medio, nada mas que unos cuantos amigos que se reúnen en una viña para comer calçots (una especie de cebollas asadas) y ya de paso beber vinos.

Así pues no podía faltar a la cita un año más. Ya que subía desde Valencia, comencé el viaje subiendo por el río Ebro hasta la población de Pinell de Brai, conocida por estar situada donde tuvo lugar uno de los últimos episodios bélicos de la Guerra Civil española, la Batalla del Ebro. Pero el motivo de mi visita era mucho mas pacífico, quería conocer los planteamientos de un elaborador de vinos naturales, Laureano Serres Montagut. Visité viñedos y escuché con mucha atención su idea de elaborar vino, que se resume en un gran respeto por el suelo donde crecen las cepas. Realmente impresionante la esponjosidad de la tierra (ver foto), respirando ahora que finaliza el invierno y favoreciendo la sanidad y el mantenimiento de la vida dentro de la misma. Luego me habló de cómo para elaborar este tipo de vinos, él tiene que estar atento e improvisar según las condiciones ambientales y que con una buena tierra y actuando a tiempo, no son necesarios todos los tratamientos a los que mucha gente somete a los viñedos. Realmente un enamorado de su trabajo y un auténtico creyente en lo que hace. Luego visitamos la bodega y probamos muchas cosas, depósitos y botellas. Muy interesante el depósito que esta preparando de macabeo con una mínima parte de colombard, que le da mucha vida y frescura en boca. Creo que probé casitodos los vinos y me gustaron por lo general, aunque mejor la macabeo acompañada de la colombard que sola. No me extiendo en los vinos, ya que tengo unas cuantas botellas en casa, conforme las pruebe las iré comentando. La idea con la que me quedo, es que hay otra forma de hacer vinos, que hay que aproximarse a estos vinos, con la mente abierta y no esperando vinos convencionales, pero a mi parecer, el resultado es muy interesante.

Continué viaje hacia Porrera, directo a La Tena (foto superior). Allí estaba ya todo el mundo, una gran mesa preparada, sol y no mucho viento. Viejos conocidos como Tere y Santi, Pedro Carroquino, Santiago (Zinfandel), Ignacio (Igsadom), Nacho GF, Frederic, Joan Sangenis y por supuesto Paco y Domi. Y un montón de nuevas caras, de gente a la que tenía muchas ganas de conocer, como el encantador Fede-Vidal, los Vadevacus (Oscar y Carlos Gonzalez), Ezequiel y Jose... Espero no dejarme a nadie. Los calçots estaban deliciosos este año. Creo que comí menos que otros años, menos de los que me hubiese gustado, pero habiendo tantos amigos, el comer resultaba secundario y me pasé todo el rato hablando sin parar con unos y otros. No tomé notas de nada, así que hablo de memoria. Bebimos vinos de Laureano, luego comenzamos a atacar la caja de Patio que enviaba Samuel Cano y que gustó muchísimo (las 5 botellas de este bonito Syrah desaparecieron rápidamente, en la foto de la derecha, Tere y yo con una botella del Patio)). Goloso y frutal, pero no sobremadurado, barrica bien integrada, ciertos toques balsámicos pero sin imponerse y alguna nota especiada. En boca el tanino lo tiene marcado todavía, pero hay que tener en cuenta que esta recién embotellado, buena acidez y final largo y agradable que invita a repetir. Buen trabajo el de Samuel (de este bebí mas botellas mas tarde, por eso lo recuerdo bastante detalladamente). Mi aportación fue una botella de La Bota de Manzanilla nº8, Las Cañas, de la que ya he hablado en el blog. Pensé que sería interesante ver como casaba con los calçots y creo que no solo se enfrentó de maravilla, si no que la combinación resultaba muy interesante, incluso con el romescu. Probé el mágnum que se había abierto de L’O de L’Origan, uno de los cavas de los que casi todos hablan muy bien. No se. Es original, esta correcto, pero lo encuentro excesivamente caro. Creo que me sobra la barrica, que creo que lleva. La nariz la encuentro como demasiado dulzona o madura. El domingo lo volví a catar y tampoco me entusiasmó demasiado. Otra botella que probé fue una del Prieto Picudo de domino de Dostares, Leione, creo que era. No estaba mal, amable, quizá algo marcado por el tanino en boca, correcta acidez, creo que anda por unos 12€, lo buscaré para probarlo con calma. También circulaban un par de vinos de Joan Sangenis. Uno el controvertido Mas d’en Compte blanc, 2006. No había probado esta añada, pero la encontré como de costumbre. El color, no estaba mas subido que otros años, aunque si que en boca lo encontré algo mas corto que 05 y 04. En todo caso, bien en su precio. No hay que exagerar, ni es un 10 ni es un 4. Y el Negre, un vino que a mi me gusta mucho, un Priorat con raza, pero sin exageraciones de ningún tipo. Buen equilibrio en nariz entre la fruta y la barrica, con interesantes notas especiadas sobre una marcada mineralidad. En boca buena acidez y taninos marcados con un final bastante largo.

La gente pedía mas vino y abrimos una de las maravillas que Fede quiso compartir con nosotros. Un Contino reserva del 95. Buff, palabras mayores, que pena no haberlo bebido con mas calma y en mejores condiciones. El vino estaba en muy buen momento, conservando fruta en boca, pero con toda la complejidad que da la crianza en la botella. Flores secas, frutos secos, notas terrosas, en boca se bebía de maravilla, un vino que pedía comida, fresco y largo. Si tenemos en cuenta cuanto costaba cuando se compró, un vino con una gran RCP.

Y ya terminamos con la deliciosa coca de Porrera, acompañada de un vino rancio de Tarragona de Muller, realmente interesante (en la foto Fede-Vidal y Pedro Carroquino disfrutando de la coca). Pero no recuerdo ni nombre ni variedades. Si alguien de los asistentes puede decirme de que vino se trataba, se lo agradecería.

Siesta, ducha y por la noche, la cena de los rieslings, que merecerá un comentario a parte.

Al día siguiente, almuerzo de pan con tomate, embutidos y queso y algo mas de la rica coca de Porrera y camino a Barcelona.

Visita a la Llotja del Mar, donde se estaba celebrando el concurso de cata por parejas organizado por Quim Vila. Oportunidad de conocer a mas gente. Como a todos los “trajeaos” de verema, que por ahí andaban, a Victor Franco, que además estaba en la final del concurso y a Pilar Vidal y Jose-no-mi-Jose, con los que compartí unas noches muy agradables. Probamos unos cuantos vinitos. Casi lo mejor, el champagne de Delamotte, sobretodo ese millesime (99, creo que era). Con esas notas iniciales de queso parmesano tan curiosas, que dejaban paso a champiñones y mucha mineralidad y frescura en boca. El merlot de Schafer, un vino super elegante, casi de pasarela, tanto que quizá se hacía aburrido, no se, como que le faltaba algo donde cogerse. Olía a caro y lo era.

De Niepoort, los blancos no me gustaron, el Redoma lo encontré demasiado dulzón-maderizado en nariz y el Tiara, muy perfumado algo alcohólico y no muy interesante. De los tintos, el básico, no recuerdo el nombre ni encuentro nada por la web, era algo de Quixote, estaba rico para encontrarse por debajo de los 10€. El Batuta... se notaba que era uno de esos vinos que sacan las bodegas como “Big Wines”. No suelen entusiasmarme y este no es una excepción. Se nota una buena materia prima, pero para mi gusto demasiado balsámico en nariz. En boca estaba duro todavía, pero daba una buena acidez. En realidad no estaba mal, excepto cuando miras el precio, creo que prefiero gastarme los 80€ que cuesta en otras cosas. También pasé por Allende y probé el Graciano, que estaba muy duro, difícil de evaluar, quizás con mas botella sea un vino que me guste. Calvario y Aurus. No se, empiezo a pensar que no tengo ni idea de vinos, porque a todo el mundo gustan estos vinos. Volví a acercarme a ellos, con interés. Porque al menos no son 100% tempranillo y eso se nota en boca, donde muestran una buena acidez y un tanino marcado pero que con más botella puede que se dome bien. Pero en nariz, la madera se impone con demasiada autoridad. Caros y como todos los vinos caros, me da la sensación de que tengan la necesidad de enseñar una barrica francesa bien nueva y de la tonelería mas megaguay posible (creo que usan la misma que la DRC), para poder justificar esos precios de 3 cifras. También probé algunas cosas de Abadía Retuerta, un Syrah que no estaba nada mal, pero al no tomar notas poco mas puedo añadir. Y algunos vinos levantinos de Bodegas Castaño que no me convencieron mucho. Que manía con usar botellones que pesan dos toneladas! (Casa Cisca).

Acabé consiguiendo un poco más de Delamotte, que fue lo que mas me gustó. Y aquí concluyo la primera entrega de experiencias por Barcelona. Os dejo con una foto de los protagonistas del viaje, los calçots. Gracias una vez mas a Dominic y a Paco por organizarlo todo.

11 comentarios:

samuel cano dijo...

Bonito y completo articulo Olaf, además sino pasé bastante envidia, pues ahora lo recuerdas y más. Me ha gustado la foto de los viñedos de Laureano, no los conozco y tengo ganas de ir a ver sus viñas y su bodega.

Buen comentario también sobre el peso y precio del cristal, no se cuando los bodegueros nos vamos a dar cuenta de que estamos para vender vino, no para vender cristal, corcho y cartón.

Salud y buen vino.

Pilarvi dijo...

Hola Olaf,

Muy buen resumen y muy buena memoria para un fin de semana tan intenso.
La memoria sólo te ha fallado un poquitín con el tinto básico per Niepoort. Se llama Alonso Quijano, que es como realmente se llamaba Don Quijote. Ya ves que aunque te fallara un poquitín la memoria, no ibas mal encaminado.

Coincido plenamente con tu apreciación sobr el Delamotte, pero no sé si ser tan tajante con el graciano de Allende y con el Calvario. No tomé notas, pero por ejemplo el Calvario que al principio me daba notas muy reducidas, me acabo gustando... (o no desagradabdo tanto, lo suficiente como para darle un voto de confianza).

Bueno, ya sabes que para otra vez tienes casa en Barcelona.
Un abrazo,
Pilar.

Adictos a la Lujuria dijo...

Hola Olaf.

Interesantísima jornada en la que Adictos a la Lujuria estuvo en cierto modo presente y de la que ya me contaron el apoteosis nocturno con el Riesling.

Veo en la entrada publicada que visitasteis a Laureano, que curioso el 30 vamos nosotros, y por lo que apuntas tendremos especial interés en el deposito de Macabeo con una mínima parte de Colombard.

Pero estoy convencido y espero no equivocarme, con esa intención la hemos programado, que lo grande de la visita es ver las explicaciones y experimentar la cata junto a Laureano.

Un saludo

Olaf dijo...

Samuel, en la última de las 3 entregas que tengo pensadas sobre el viaje a Barcelona, no pasarás envidia, ya que tu eres co-protagonista durante un buen rato, jejeje, que bien lo pasamos. Sobre las botellas, deberíamos ser mas críticos con ese tema. Me propongo quejarme de ello siempre que tenga ocasión.
Pilar, gracias por lo del Alonso Quijano. Y sobre el Calvario, sin duda por precios, al que le daría una oportunidad es al Calvario. Ya sabes que Barna me gusta mucho y me quedaron muchas cosas que hacer, así que te tomo la palabra.
Adictos, ya vi en el blog que estais planeando visitar a Laureano, lo pasareis bien y creo que es interesante ver como trabaja gente con otros planteamientos. Laureano es todo un personaje, sin duda.
Saludos a todos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

De esto del peso de las botellas y empaquetado innecesario comenta algo también Jancis Robinson: http://www.jancisrobinson.com/articles/20080205

Saludos. Jose.

Anónimo dijo...

Hola Olaf: El vino rancio del que hablas a mi tmbién me interesó mucho se trata de "Aureo Seco Muy Viejo". Lo he estado buscando por donde vivo y no lo he encontrado pero lo tengo pedido. El que he encontrado es su colega el "Aureo Semi Dulce muy viejo", del cual ya he puesto una nota de cata en Verema, y también es muy interesante licoroso pero como ya lo advierte no hay traición .
No sabía que tenías un blog. Felicidades¡ Otro blog a favoritos.
Muy buena tu crónica de la calçotada, espero la de la Rieslingada. Fue un placer conocerte .
Un abrazo
Fede-Vidal

Olaf dijo...

Fede, bienvenido al blog, muchas gracias por la información del rancio. El placer fue mio, mira que tenía ganas de conoceros a ti a Estrella.
Un abrazo

Olaf

Joe Montana dijo...

Buenas Olaf.

Se ve claramente que todo este evento es un montaje y que está patrocinado por Riedel para darse publicidad encubierta.

Es broma, a ver si para la próxima os llevais unas copas en condiciones, me cago en la mar...

Ségún mi experiencia el mejor maridaje con los calçots es el de una manzanilla bien criada (Las Cañas, Barbadillo en Rama, Aurora en rama, Argueso Reserva de Familia...)

Un saludo.

Olaf dijo...

Hola Joe Montana, y bienvenido al blog. Lo de las copas... bueno, será cuestión de plantearselo a Riedel para el año que viene, ya que siendo unas 50 personas, complicado es conseguir tanta copa. De todas formas, eso es en la viña, con el viento, las manos pringosas de calçot. Lo normal sería tirar de vinos sencillitos y de batalla y no complicarnos mas la cabeza, pero claro, si nos juntamos unos cuantos frikis del vino...
Sobre la manzanilla, te doy toda la razón. La que tomamos funcionó perfectamente y cualquiera de las otras que nombras también hubiese funcionado muy bien.
Saludos

Olaf

Anónimo dijo...

Bueno, lo del año que viene ni lo del otro, se plantearan a riedel, por nunca jamás...

la calçotada es una calçotada, y como tal, una fiesta popular, un akelarre moderno, una reunión de buenos amigos. Con el denominador común de que quien invita, ni siquiera es una bodeguera, si no una persona con nombres y apellidos es decir, servidora de ustedes. Y continuará siendo eso, una buena reunión de los amigos de Paco y de servidora, en nuestra finca, al amparo de la roca, escogidos por que les queremos, bebiendo lo quenos de la gana, en copas de duralex, porque se suelen romper cada año la mitad, este año creo que rompimos como dos docenas, tampoco importa, eso es lo divertido, eso es lo esotérico, eso es lo que aglutina, eso es lo maravilloso, que es una reunión privada, sin afán de lucro, con el misticismo suficiente y el desparpajo necesario, para hacerla rompedora, alegre y benevolente.
Sin necesidad de riedel, ni de bordados, ni de trajetas de presentación.
El que llega a la finca, llega a una reunión casi ancestra, con lo puesto y sus deditos, y la sonrisa en la boca.

Sobre Vino dijo...

Buen festín, Olaf. A mi me debe pasar lo mismo que a ti: que cuanto más vino pruebo, menos debo saber, porque me encuentro rascándome la cabeza frente a los "100-pointers".

Abrazos,

Sobre Vino
www.sobrevino.com