martes, 15 de enero de 2008

Por el Campo de Borja

Esta denominación de origen aragonesa suele ofrecer unos vinos con muy buena relación calidad precio y aquí vengo con dos buenos ejemplos de ello. La denominación de origen se encuentra en las faldas del Moncayo, a unos 60 kilómetros al oeste de Zaragoza. Los suelos son a arcillosos y calcáreos y las viñas se encuentran a una altitud que oscila entre los 350 y los 700 metros. Esta denominación cuenta con 16 bodegas inscritas y los vinos de los que voy a hablar hoy provienen de dos de las principales cooperativas de la zona, la de Borja y la de Fuendejalón.

Borsao Selección Joven 2006, 14º

Borsao Seleccion Esta bodega vende dos vinos embotellados exclusivamente para Mercadona a precios de risa, el Garnacha Mítica y el Borsao Crianza, ambos por menos de 2€ y muy recomendables. Seguramente esos vinos se hacen con los rechaces de uva de este vino del que hablo hoy. Es un vino sin crianza, elaborado a partir de garnacha, tempranillo y cabernet sauvignon. Las tres variedades fermentan por separado en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada inferior a 25ºC y se deja macerar 16 días.

De color rojo picota con el ribete violáceo, muy cubierto. Tiene una intensa nariz muy marcada por la fruta del bosque madura, con bonitas notas florales e incluso un punto de arcilla húmeda. En boca es muy jugoso, con una fruta casi masticable y un punto de acidez muy correcto. Realmente es un vino que se bebe de maravilla y que da sobradamente los 3€ y pico que cuesta. No os lo perdáis, un fijo en mi mesa.

Coto de Hayas Garnacha Centenaria 2005 13,5º

Coto de hayas Este vino se elabora a partir de garnachas muy viejas, de principios de siglo pasado, se fermenta a temperatura controlada de 28ºC y se deja unos 15 días macerando. Posteriormente se cría en barricas de roble durante unos 3 meses. Se elaboran unas 10.000 botellas y tiene un precio de unos 9 €.

Rojo picota con el ribete violáceo, de media capa. Nariz de media intensidad, marcado por la fruta roja, con notas balsámicas de regaliz y algo de sotobosque. Es fresco. En boca es algo vegetal, quizá lo que menos me ha gustado de esta añada, algún verdor que no acababa de encajar del todo bien, con el tanino bien integrado y una correcta acidez. Es un buen vino, el único pero, ese pequeño verdor, pero en general me ha gustado.