domingo, 28 de diciembre de 2008

Viajar: Cuatro paredes y una copa (o dos).

Comparte el vino con la literatura el ser uno de los medios de transporte más curiosos de los que existen. Te permiten viajar en cualquier época del año, ya sea temporada alta o temporada baja. Es rápido, limpio y contamina bien poquito. Te permite viajar cómodo y ligero. Tú escoges cuándo, cómo e incluso puede que con quién.
Te permite además viajar en el tiempo, a vendimias pasadas, a situaciones vividas a momentos que vienen a tu memoria mediante el vino que estás bebiendo. Te permite no sólo viajar a lugares conocidos, si no que te permite volar en décimas de segundo a rincones y situaciones que nunca has vivido, que nunca antes has bebido. La niebla de una mañana en Toscana, el Atlántico batiendo la costa francesa o el levante alborotándolo todo en Sanlucar de Barrameda. Sí, sin duda el vino nos permite viajar a lugares que nunca has pisado y verlos claramente en cada sorbo, aunque para ello haya que cerrar los ojos. En ocasiones para ver las cosas con total claridad es necesario cerrar los ojos.

Análogamente a como ocurre con la literatura cuanto más viajas más ganas tienes de seguir haciéndolo. Este año he viajado por Loira, Burdeos, Alsacia, Champagne, Beaujolais, Mosela, Palatinado, Eslovenia, Niagara Falls... y también me he quedado más cerca, pues he tocado Rioja, Ribera del Duero, Penedés, Priorato, Montsant, Alicante, Valencia, Jeréz, Sanlucar, Bierzo, Castilla-La Mancha.... Algunos que se me habrán olvidado y otros muchos que no se me van a olvidar. ¿Muchos? ¿pocos? Ahora que lo leo en voz alta me doy cuenta de lo poco viajado que estoy, si bien y en cualquier caso siempre con la promisión de que lo que venga sea más y mejor que lo que se deja atrás. El siguiente viaje comienza cuando ha finalizado el anterior. Sigamos viajando. Sigamos bebiendo.

Este mes he viajado por los siguientes lugares:
- Colet Assemblage Extra Brut. Bodega Josep Colet. DO Penedes.
Degollado Oct/07
De color más cobrizo que en ocasiones anteriores, lo he bebido pensando en un Roscón de Reyes. Debo estar sugestionado por las fechas, pero le he encontrado notas de bollería, fruta confitada, almendras... Lo dicho, un roscón antes de tiempo.

- Viña Cubillo Crianza 2002. Bodegas López de Heredia. DOC Rioja (8.5 EUR)
Botella muy distinta a la que había bebido en alguna ocasión anterior. Frente a aquella estimulante botella anterior que invitaba a beber y más beber encuentro en esta un color evolucionado y aunque el vino estaba suficientemente correcto y bebible se mostraba ciertamente exhausto. ¿Se ha caido o mala conservación?
Hasta hace poco me había quedado con esta impresión, pero un post reciente del amigo Camblor me hizo enarcar convenientemente la ceja, pues como podeis leer no he sido el único al que le ha ocurrido esto. ¿Trígono de casualidades? Pues no te digo yo ni que sí, ni que no, veremos si seguimos tirando del hilo y esto ha sido un mero tropezón de botellas concretas.

- Viña Bosconia 1998. Bodegas López de Heredia. DOC Rioja (12.54 EUR)
Días de niebla y lluvia. Busco en la nevera algún vino, me encuentro con esta botella y con algo que no había reparado hasta hoy. La cápsula se encuentra ligeramente abultada. ¡Ay! me empiezo a inquietar. Lo compruebo y en efecto en algún momento esta botella había rezumado y no me había dado cuenta hasta hoy. En fin, para mañana es tarde, de modo que será cosa de abrirla a ver qué hay.
Bebo algunos sorbos mientras cocino, para comprobar, primero en el color y luego todo lo demás, que no está todo lo fresco que debiera estar a estas alturas. Una lástima. En cualquier caso sigue estando rico, con suaves tonos de "madera-LdH", guindas en licor, cuero, tabacalera y jabón de afeitado. Me rio mientras cocino los callos con garbanzos recordando las letras de Abraham García en las que decía que los callos, como los besos, o son con lengüa o no son. Se enfrían, de modo que soy yo quien dice ahora que Verba volant, los callos manent.

- Fuentespina 2007. Bodegas Fuentespina. DO Ribera del Duero
Sorprendente y sorpresiva sorpresa. Por un lado esta botello llegó en la habitual cesta de Navidad y por otrooooo... pues que es el segundo vino de Ribera del Duero que me gusta este año. ¡Que suenen los pífanos y timbales si'l vous plait!
Es un sencillo vino joven y me ha resultado bien agradable. Fruta roja, algo de chuches y nada de sobremadurez con un grado alcohólico contenido. Buscando por ahí parece que el precio anda entre los 4-5 EUR lo cual le haría tener una buena RCP.

- Marcel Lapierre Morgon 2006. AOC Morgon. (12 EUR)
Cuvée sin sulfuroso.
Congregose la animalidad toda en el interior de esta botella. Era el arca de Noé y no faltaba ni uno solo de los animales de la creación (he pasado lista "porsiaca"). Mortal para la pituitaria oiga. He mantenido el vino abierto durante cuatro o cinco días y no había más que olores animales en una cantidad absolutamente insoportable. Lamentablemente se ha ido por el fregadero.

- Itsas Mendi 2008. Bodegas Itsas Mendi. DO Bizkaiko Txakolina (8.9 EUR)
Un toque de primavera que me lleva junto al mar en este frío invierno. En este momento se encuentra muy disfrutable. Hierba recién cortada, hinojo, piña, un ligero toque amargo al final con un paso más denso de lo que te puedes esperar visto sus aromas tan frescos. Un vino muy vivo, alegre y jóven en este momento.

- Acústic 2007. Acústic Celler. DO Montsant (12.9 EUR)
Me ha dejado bastante indiferente. No voy a ponerme a buscar palabras para describirlo o para hacer un listado de descriptores al uso, porque lo cierto es que no me ha motivado a nada en absoluto. Un vino correcto sin más. Muy corto para el precio.

- Vega Almarana 2001. Hnos. Ortiz Granero, C.B. Vino de la Tierra de Extremadura.
Un vino invisible. Desde el momento en que el líquido toca los labios este se desvanece. Decir corto es quedarse idem. Beber y olvidar simultaneamente.

Interrumpo la programación habitual y en lugar de una nueva entrega de "¿Alguien sabe cómo sobrevivimos a los '80?" os dejo con una canción que viene a mi mente en estas fechas (es que a mi la Navidad como que no...)



Nota: La imagen proviene de la galería de imágenes de FredArmitage en Flickr.

20 comentarios:

Olaf dijo...

No he probado todavía el sin azufre de Lapierre, pero viendo los comentarios... quizás me lo salte.
El Fuentespina debe de ser el vino mas popular de las cestas. Recuerdo que hace un par de años, lo trajo un amigo (de su cesta) y nos bebimos la botella entre 3 (tampoco es que sea mucho), ya se le olía el sulfuroso nada mas descorcharlo, pero lo peor fue al día siguiente, no increible dolor de cabeza! Deben haber controlado mejor la dosis este año por lo que veo.
Saludos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

Quiero pensar que el Morgon fue cuestión de mala suerte. Recuerdo haber leido en algún momento a Iñaki acerca de él y su botella fue plénamente satisfactoria. En cualquier caso la que me tocó en este sorteo era absolutamente imbebible... y eso es mucho decir, que yo me lo bebo tó.
El Fuentespina era muy sencillo pero bebible en la misma proporción. No le aprecié ni chispa de sulfuroso y tampoco tuve dolores de cabeza ni ningún otro tipo de efecto colateral.

Saludos,

Jose

IGLegorburu dijo...

Hice la prueba conjunta, "con" y "sin". Me gustó más "sin", aunque ahora aconsejen "con".

Espera que me lío...

:-))

José Luis Giménez dijo...

Palabra más o menos así recuerdo que nos lo contabas en tu blog :)
Saludos,
Jose

Olaf dijo...

Hablando de este señor, ayer me tomé el básico, el del Pays des Gaules, la verdad es que esta rico el vino, pura frutita. Aunque un poco caro, sería un vino para costar 4-5€ en lugar de los 7-8 a los que llega.

Pues lo de "con" y "sin"... es curioso. Acabo de hablar con Jose y la historia de esa botella es todo lo mejor que puede pedir un consumidor. Llegó del distribuidor en apenas 2 días desde que lo pedí. La metí en una nevera a 8º y luego se la di a Jose a los 2 días. Él la metió en su Liebheer y allí ha permanecido... Y le ha salido rana. Será culpa de ser "sin"? No se, el sulfuroso en exceso puede ser malo, pero si la no adición del mismo, conduce a que se estropeen mas botellas de las que tocan, prefiero que pongan algo de sulfuroso (como hace M. Lapierre en su otra cuvée).
Saludos

Olaf

José Luis Giménez dijo...

El precio del Gaules es cosa de la importación. En origen andará por los 6 EUR.

Con respecto al sulfuroso. ¿Su adición podría haber evitado el brett tan insoportable de esta botella? Si hay algún brett-ólogo en la sala que levante la oreja y nos desasne un poco pls.

Como hemos hablado en alguna ocasión prefiero los vinos lo más naturales posibles, pero también tengo claro que no me gusta ni chispa jugar a la ruleta rusa con estas cosas y si la aleatoriedad se sienta a la mesaaaa... La juerga tiene su gracia, si no fuera porque la pasta la pongo yo vaya :-/

Saludos,

Jose

Tony dijo...

Buen post y me encanta el símil delos vinos y los viajes.

A pesar de " (es que a mi la Navidad como que no...) " ...

... aprovechar para desearte a ti y a todos Felices Fiestas.

Un abrazo.

José Luis Giménez dijo...

Hombre Tony, lo cortés no quita lo caliente ;)
Felices Fiestas también para ti y los tuyos.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo los he probado con y sin y creo que me gusta más sin que con con, pero es cuestión de suerte lo de la botella con brett o sin él...
Colet Assemblage, radicalmente de acuerdo contigo: roscón de Reyes a tope!
Acústic, ahora mismo mucho mejor 2006 que 2007. Pero puestos, quizás da un punto más Braó que Acústic, también vale más, claro. A mí me gusta mucho Acústic y me sobresalta un poco que te haya salido tan mal. En fin...Albert Jané anda con paso firme pero no siempre pueden salir las cosas perfectas.
Saludos y tomo buena nota de la metáfora de los callos: mira que pasar tantos años y no saber cómo había que darlos!!!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Al principio de mi párrafo, me refería al Morgon de Lapierre, claro.
Joan

José Luis Giménez dijo...

Hola Joan,
con respecto al Morgon sin sulfuroso, ¿sabes si la adición del mismo podría haber evitado el brett? Cruzando el río a la otra orilla he probado algún vino con Brett más que notable y no era sin sulfuroso, de ahí mis dudas de que la adición del mismo hubiera podido evitarme la avería.

Acerca del Acústic y Braó. En alguna ocasión he comentado que para mi es muy importante el acercamiento a las bodegas por sus vinos básicos. Me sirve para medir cuanto cuidado ponen en el vino que en teoría debiera ser el enganche para los consumidores habituales. En principio no me ha dado ganas de repetir de este Acústic, tampoco de no hacerlo; sencillamente me ha dado 750 ml de indiferencia. No sé, si me tropiezo de nuevo con él supongo que lo probaré y análogamente con el Braó, pero tampoco tengo muchas ganas de ir a la tienda a probar.

Y los callos... ya sabes, ¡las cosas de A.García! :))

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Jose,
ya sabes que yo no soy técnico y que todo lo que sé o me lo han explicado mis amigos enólogos o lo he leído en la bibliografía especializada. Precisamente estos días estaba repasando manuales sobre las enfermedades microbianas. Y los olores debidos a los etil-fenoles (levaduras del género Brettaanomyces o Dekkera) tienen su origen más en la crianza que en la fermentación. En aquella, los riesgos de Brett son altos en caso de higiene insuficiente, en caso de barricas ya usadas mal desinfectadas y en caso de insuficiencia de SO2 libre (Blouin -Peynaud dixerunt!). Si la fermentación no genera, per se, suficiente SO2 para proteger al vino, y no se añade sulfuroso, el riesgo de que el vino desarrolle levaduras Brett existe, claro, y puede que esté en la base de ese "problema" en tu botella. También hay que tener claro que los límites de tolerabilidad en los olores fenólicos varían mucho de persona a persona, de región a región y de cultura del vino a cultura del vino. Una señora muy importante, profesional y organizadora de grandes concursos, me hacía hace menos de tres meses, una encendida apología de los etil-fenoles, que me dejó distraído...
Saludos,
Joan

José Luis Giménez dijo...

Gracias por la aclaración Joan, en cualquier caso y adquiridos del modo que sean tus conocimientos son bastante más que los mios :)

Por lo que indicas tiene pinta de que puede ser eso lo que le haya ocurrido a esta botella en cuestión. Estos olores los percibo muy rápidamente y los tolero razonablemente, pero este caso era realmente insoportable muy a mi pesar :-(

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Hoy por ti, mañana por mí!!! Olvidemos ese número y adelante con los comentarios de los enólogos y agrónomos sobre el Brett y su génesis!!!
Joan
PS. Con unos años menos me metería de lleno en el tema técnico, pero la próxima tanda de clases y universidad enológica tendrá que esperar a un sabático...

José Luis Giménez dijo...

Carajo! No me di cuenta al responder el número que estaba pisando. Gracias por el salto adelante.
¡Ay aprender por el mero hecho de hacerlo! La esencia misma de lo que ha de ser el aprendizaje. Aprender por el deseo y necesidad de hacerlo desde el espíritu. ¡La esencia de lo que nos separa a los humanos de las bestias.!

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

SAPIENTA PER SE IPSAM APPETENDA!!!
Aforismo medieval!
Buenas noches!
Joan

La Guarda de Navarra dijo...

Aunque te hubieses quedado en una localidad y sus vinos, el viaje también hubiera sido interesante. ¡Cuantas cosas se pueden hacer con el vino! (hasta con brett)
Feliz Año 2009.

José Luis Giménez dijo...

Nada LGN, los sellos de nuestros pasaportes vínicos sólo importan por lo satisfactorio de la situación y por cómo nos preparan para nuestros viajes futuros. Hay algunos coscorrones en ocasiones, pero como en cualquier viaje nos dan alguna anécdota que contar.
Feliz Año también para ti y los tuyos.

Saluds,

Jose

Lila Ortega dijo...

Qué maravilla de post! entrar a vuestro blog es una delicia sobre todo porque aprendo muchísimo, no sólo con cada post sino con los comentarios... la metáfora del viaje y el vino no podía ser más bonita y más adecuada, seguiré aprendiendo con vosotros y os envío una cartita al mail!

José Luis Giménez dijo...

Bienvenida Lila y participa en los comenterios siempre que te apetezca.
Un saludo,
Jose