domingo, 2 de agosto de 2009

La cesta de la compra.

Hace crisis y seguimos de calor. En ese orden.

Estaba el otro día comprando vinos y me di cuenta de que no había cambiado mi forma de comprarlo ni por una razón, ni por la otra. Lo único que con este tiempo los tintos están cuasidesterrados; nada nuevo en mi. Os voy a contar, de un modo somero, como suelo comprar yo el vino.

Una o dos veces al mes me dirijo a algunas de las tiendas habituales y compro entre cuatro y seis botellas. Estas botellas son las destinadas al consumo mensual (más o menos) y siempre intento que el total de la cuenta no llegue a sesenta euros. La media del precio por botella es obvia incluso para mi que soy de letras cruzadas. Por ende son estas las botellas de las que os suelo hablar en los resúmenes mensuales, siempre intentando mostrar que se puede beber bien con ese precio máximo como media. En concreto en mi última compra la cuenta ascendió escasamente a cuarenta euros, por un total de seis botellas, repartidas entre tres blancos y tres rosados (es verano ¿lo he dicho ya?).

Hay también una serie de compras esporádicas. Es inevitable, si a uno le gusta esto del vino al final siempre se cede a tentaciones. Ofertas con las que uno se tropieza, algún vino que súbitamente se antoja, algún pedido que surge... y que ya metidos en harina y por aquello de amortizar los gastos de envío se convierte en unas cuantas botellas más de las que uno pensaba en un principio.

Y vosotros, ¿cómo comprais el vino habitualmente?

Vamos ahora con los vinos bebidos reciéntemente. Como podeis ver el panorama se viste de verano...

- Amontillado Viña AB. Gonzalez-Byass. DO Jerez y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda. (8.2 EUR)
Frutos secos, duelas envinadas y bodega en penumbra. Punzante, intenso, seco. Hay que tener siempre una botella de estas en la bodega. Va que ni pintado con el estacional carpaccio de brevas y jamón serrano.

- Terres Dorées Chardonnay Beaujolais Blanc 2007. Jean-Paul Brun. Appellation Beaujolais Contrôlée (12 EUR aprox)
Melocotones y albaricoques en su punto. Algo de cítricos y timidez floral. Todo ello recubierto de suavidad. Me he quedado con ganas de más.

- Gran Caus Rosado 2008. Can Ràfols dels Caus. DO Penedés (10.85 EUR)
Huele a ¿pimiento? Había leido mucho y bien de este vino, sin embargo no me ha gustado, al menos en esta añada. Me ha parecido un rosado sencillo con sus notas de nota ácida y un presente aroma a pimiento verde. ¿Es normal en la variedad de uva utilizada?

- Menade Verdejo Agricultura Ecológica 2008. Sitios de Bodega. DO Rueda (5,92 EUR)
Toneladas de maracuyá que me hacen pensar en Sauvignon Blanc y un deje de amargor al final que le lleva de nuevo a la senda verdejiana. Fresco y agradable. Me ha gustado mucho más el tercer día, en el que la componente de maracuyá desaparece, dando paso a toques cítricos, anisados y manteniendo el amargor y la frescura.

- Enate Rosado 2008. Viñedos y Crianza del Alto Aragón, S.A. (7.75 EUR)
¡Esta añada sí! Vuelve a ser el rosado que recodaba. Fruta, acidez, estructura. Todo en su sitio de manera precisa. Para repetir.

- Blanco Nieva Verdejo Pie Franco 2007 (8.5 EUR)
Me recuerda al 2004 probado hace tiempo. Se le notaba algo cerrado y ha tardado casi una hora en desperezarse. Entonces sí, vuelve a mostrar su caracter habitual con las esperadas notas de pradera y cítricos. Como ese rato que se pasa a media tarde tumbado sobre la hierba esperando que termine de caer el sol. Vino vivo y horas muertas.

- Patio Airén 2007. Samuel Cano Enológica, S.L. DO La Mancha (4-6 EUR?)
Aparece con el color dorado oscuro que ya esperas. Manzana reineta la horno, whisky y chocolate blanco. Al día siguiente se muestra más abierto, más expresivo. Notas de amargor y sobretodo comienza a imponerse una acidez destacable. Muy bien con unos lomos de sardina y melón a la plancha.

- Blanco Nieva Verdejo 2008. Viñedos de Nieva S.L. DO Rueda (6 EUR)
Abre con maracuyá, para dejar rápidamente paso a notas herbáceas, hierba, piña y siempre acompañado con un amargor que limpia la boca. En mi opinión tiene algo menos de acidez que la añada anterior (idem para el SB de la bodega). Para tener siempre preparado para descorchar en estas fechas de calor y para los platos ligeros habituales. Recordatorio: Una de las primeras veces que lo bebí fue con bonito encebollado. Me apetece repetir maridaje...

- Cune Rosado 2008. CVNE. DOC Rioja (3.71 EUR)
Como el asa de un cubo. Sencillo, simple, pero funcional al 100%. No le sobra nada, no le falta nada y terminas la botella en un santiamén. Además el precio te hace la vida más fácil. Con rosados como este los lambruscos que se venden como si fueran gratis dejan de tener sentido. Ha acompañado muy bien una ensalada campera.

Ahora el vídeo. Dadas las fechas, es lo que toca. Quien no se consuela, ciento volando.





Venga, pues a portarse bien hasta la próxima entrega.


Nota: La imágen pertenece al sitio en Flickr de Fortimbras, dentro de la serie Mercado del Olivar.

domingo, 5 de julio de 2009

Ruptura en el continuo tiempo.

Desde jóvenes nos enseñan que el tiempo es lineal, si bien, con la edad, aprendes que esto tiene alguna excepción como puede ser el tiempo perdido; este acaba por ser exponencial a poquito que nos descuidemos.


Otro momento en que este continuo tiempo se toma un giro inesperado es con el comienzo del verano. Me suele pillar siempre despistado ese momento. Un buen día, de súbito, me doy cuenta de que a media mañana el ritmo de todo se torna más lento. Cada segundo parece durar dos. La gente camina a por el periódico, a por el pan, a pasear a los crios y los perros sacan a pasear a sus dueños. Sin embargo el ritmo es mucho más lento de lo que era habitual hace apenas unas semanas. De repente, durante unas horas al día, todo parece pararse. Apenas hay tráfico. El ritmo de la ciudad se rompe y se toma pequeños respiros durante algunos momentos del día.

Tan evidente es que ha llegado el verano que incluso me veo con ganas de guardar dos horas y media de digestión después de comer (los que habéis tenido infancia piscinera me comprendéis), han llegado los San Fermines siempre puntuales, el Tour de Francia (y sus siestas)... ¡Es verano!

Vamos ya con los vinos bebidos en las últimas semanas:

- Muga Rosado 2008. Bodegas Muga. DOC Rioja. (4,84 EUR)
Fresas eléctricas que explotan en tu nariz y en tu boca. Intensamente jóven. Noches de verano y elige con qué beberlo.

- Domaine Piron et Lafont. Chenas Quartz 2004. (9 EUR)
Está duro. Tiene caracter. Se suceden olores y sabores que vienen y van intensamente. Verdor de raspón y notas vegetales, polvo del camino, piedra, quiere asomar la cabeza una nota de chocolate y otras cuantas de fresas y guindas ácidas. Como viene se va un toque plástico. Otro toque suave de animal que se va como vino. Austero, duro y rústico. Pleno de carácter. Ha acompañado bien tanto una tortilla de patata como pollo asado.

- Hermann Dönnhoff Riesling Trocken 2006. Nahe. (14 EUR)
El básico que todo elaborador debiera tener en la cabeza. En este momento te llena los sentidos. Hierba, albaricoques, jazmín; no prima el componente frutal sobre el floral, si no que se superponen el uno al otro en función del momento. Ligero amargor que le da las aristas en la boca que hacen que no sientas el componente de densidad que está cerca de mostrarse. Una intensa acidez te barre todas las sensaciones y te prepara para el siguiente sorbo. Dura y dura y dura, es realmente persistente. Son los últimos sorbos de vino en la casa en la que tantos amaneceres y atardeceres he podido disfrutar.

- Rosé d'folie 2008. Jean-Paul Brun. Appellation Beaujolais Rosé Contrôlée (10.4 EUR aprox)
En plena mudanza, sepultado por un mar de cajas, encuentro las copas y lo cierto es que me apetece respirar hondo y beber un vino agradable. Esta botella pasaba por aquí... ¡Qué desencanto! Mr. Nothing Rosée. Fresco y poco de frutilla roja. ¿Es así o es que con tanto ir y venir la botella estaba fatigada?

- Arbois Savagnin 2006 "a la Fauquette". Domaine André et Mireille Tissot. Appellation Arbois Contrôlée (20 EUR)
Desconcertante. Un vino muy particular, con expresiones de lo más inesperado para lo que es mi beber habitual. No puedo evitar el utilizar otros vinos para poderlo calibrar. Abre como un fino al que le quitas el carácter marino para pasar a mostrarse como los blancos de Tondonia o Murrieta. Un retro de café, toffe y amargor que me recuerda al Bitter-Kas completan el conjunto. Desconcertante pero en el sentido positivo. Me ha gustado y parece un vino versatil para acompañar la comida. En esta ocasión ha ido con atún a la plancha y espárragos verdes salteados. Pese a todo me ha quedado la sensación de que lo he abierto demasiado pronto.

- La bota de Fino 15 (15-18 EUR aprox)
Seco, firme, serio, profundo, sobrio, largo. Creciente con el paso de los días. Un fino que se viste por los pies. Muy rico con un carpaccio de brevas y jamón serrano.

- Gran Feudo Rosado 2008. Bodega Julián Chivite. DO Navarra (3.12 EUR)
¿Estamos ante un caso perdido? Si no hubiera estado bebiendo este vino desde hace ya algunas añadas, desde los tiempos en que era todo un ejemplo de rosado, diría de él que es un rosado solvente a un precio excelente. Lamentablemente, y como ya he dicho varias veces, en las últimas añadas ha perdido algunas de sus virtudes, como eran viveza, acidez y el constituir un trago estimulante. Ahora es un rosado más.

- Blanco Nieva Sauvignon Blanc 2008. Viñedos del Nieva. DO Rueda (5.23 EUR)
Profundamente aromático. El maracuyá se expresa a un volumen altísimo. Por debajo de este un ligero amargor que evita el que pueda resultar un trago empalagoso y más al fondo aparece una acidez suficiente, si bien por debajo de la que era muy notable en la añada precedente y que echo de menos en la actual. Todavía tiene un ligero burbujeo de carbónico. Me parece que puede ser un buen maridaje para todas esas ensaladas que comienzan a poblar las mesas en verano.

- Côte de Brouilly 2008. Jean-Paul Brun. AOC Beaujolais. (13.6)
Vino que sabe a vino. ¡Toma ya! ¿de Perogrullo? pues no, de Beaujolais. De un color ligerísimo que de primeras me predispone muy positivamente. Fresas frescas, duras. Tonos vegetales que me recuerda a los vinos de maceración carbónica. Un toque como a bacon, ahumado y otra pizca de especiados, pimienta negra quizá. Para bebertelo a cajas. ¡Qué vino tan bonito!

Retomamos la serie de "¿Alguien sabe cómo sobrevivimos a los '80?". Si recordais esta canción o bien teneis más años de los que reconocéis públicamente o bien teneis una memoria como la mia, dotada para recordar zillones de cosas absurdas pero nada útil de verdad. Por cierto, en aquella procelosa década no se hacía play-back, se cantaba siempre en riguroso directo. Ahí os dejo a Fiordaliso dándolo todo:



P.S. La imágen de los campos de Castilla provienen de http://durium.blogspot.com y según reza pertenece a Consuegra.

martes, 16 de junio de 2009

Jean-Paul Brun

Mientras leo como en España las temperaturas abrasan y fuerzan a consumir blancos principalmente, aquí el tiempo permanece bastante primaveral, con lo que puedo seguir tomando tintos siempre que me apetece, sobretodo si son del estilo de este productor al que dedico la entrada.

No es la primera vez que hablamos de los Beaujolais en este blog, ni será la última. Esta zona se sitúa al sur de Borgoña y al norte del Ródano, así que no es descabellado pensar que podamos encontrar buenos vinos aqui. La uva cultivada principalmente es la Gamay, que en combinación con los suelos arcillosos, arenosos y graníticos va adar lugar a vinos frescos y agradables, bastante alejados de la moda por el vino grande y potente. Lamentablemente la zona sigue pagando la merecida mala fama ganada durante los 70-80, cuando se abusó de elevadas producciones, generando un producto de pobre calidad. Aquí se produce casi tanto vino como en el resto de Borgoña y si añadimos que la orografía es bastante accidentada, con gran variedad de suelos y exposiciones, es de suponer una importante inhomogeneidad en los vinos. Pero si sabemos buscar bien, esta región vinícola ofrece hoy en día un buen puñado de productores de calidad que merece la pena probar, sobretodo en vinos procedentes de alguno de los diez Crus de Beaujolais. Aqui os dejo unas notas de unos cuantos vinos de JP Brun, Terres Dorés, consumidos recientemente.

El Terres Dorées Beaujolais Blanc 2007 (12%), consiste en un Chardonnay, que no ve nada de barrica y que se cultiva sobre suelos principalmente calizos con algo de arcilla. El clima es mas cálido que en la Borgoña y eso se nota, en una nariz de buena intensidad, con una buena carga frutal, alguna suave nota mantequillosa y marcada
mineralidad. En boca amplio y de nuevo mostrando esa fruta bien marcada y una vibrante acidez. Me da la sensación de que con uno o dos añitos más de botella puede estar muy interesante, por poco mas de 10€, me compré alguna botella que ya reposa para el experimento.

Beaujolais L'Ancien, 2006 (12%) es lo que me estoy bebiendo ahora mismo. Vino ideal para días primaverales, alegres frutillos rojos, sobretodo cerezas se combinan con lilas y violetas, decorado por algo de sotobosque, deja una nariz sencilla pero resultona. En boca un tanino suave, bien compensado por la acidez, junto con esos agradables 12 grados, lo convierten en un buen amigo de la comida. Perfecto para beber sin complicaciones despues de un dia no del todo agradable en el trabajo.
Côte de Broully 2006. Broully es uno de los Crus mas amplios del Beaujolais y en el centro de esta zona, se encuentra el Mont de Broully rodeado de viñedos, constituyendo uno de los Crus mas sureños. El vino se muestra como un buen ejemplo de lo que da la región. Mucha fruta roja en nariz, mineralidad marcada que recuerda un tanto al origen volcánico de la región. En la boca muestra mas estructura que el anterior, pero siempre conservando la frescura en primer plano. Rico, la botella se termina rápido y como podéis ver en la foto, lo pillé de oferta.

Y ya acabo con un Morgon 2005, una de las mejores añadas recientes para esta región. Impresionante vino que demuestra que estos vinos, no solo se pueden disfrutar en su frutal y juguetona juventud, si no que aguantan bien la botella. La nariz no es de gran intensidad y requiere tiempo para abrirse. La frambuesa y la cereza junto con las lilas, son otra vez las notas dominantes, pero en este caso hay mas complejidad, aparece algo vegetal como a hoja de tabaco, notas suavemente ahumadas y el sello característico de los suelos de basalto y granito que predomina en el que es mi Cru favorito del Beaujolais. En boca sigue todavía muy joven, carnoso, con una marcada frutalidad, taninos muy finos y largo en el final. Por criticarle algo, en nariz me da la sensación de que anda algo cerrado en estos momentos, habría que esperarlo mínimo un par de años mas a ver como esa tierra va ganando protagonismo sobre la fruta. Creo que me costó como 14-16€, un chollo para lo que ofrece.
Una entrada en el blog sin rieslings para intercalar un poco. Por cierto, aunque yo los he comprado en Holanda y Alemania, desde hace poco estan disponibles en España en La Universal de Vinos.

jueves, 11 de junio de 2009

Publicitas, publicitatis.

Se realizan simposios, cursos, reuniones, conferencias, mesas redondas e incluso gabinetes oficiales de cada uno de los estamentos públicos que uno pueda imaginar. Todo ello con el fin de relanzar el consumo de vino, que como el teatro, siempre se encuentra mal.

¿Y la publicidad? errática y olvidable desde mi punto de vista. Sin embargo, ¿habéis visto la publicidad de las marcas de cerveza? la que más y la que menos siempre es destacable, con frases que llegan al público y siempre con algo que te hacen prestarla atención.



No sé, o las empresas del mundo vinícola no contratan a las agencias de publicidad adecuadas o es que se pierde el mensaje por el camino. ¿Opciones? o contratar a las mismas agencias que las empresas cerveceras o bien decirle a estas que es publicidad para cerveza y el día del rodaje calzas, como quien no quiere la cosa, que esto va de vino... A ver quién se pone a rehacer todo el trabajo, aunque sólo sea por eso quizá se tire pa'lante.

Cambio de tercio. Como más o menos sabéis estos días he estado navegando en un temporal de cajas. Ya va amainando, de modo que en cuanto encontré las copas procedí a descorchar algo. Ya informaré más en profundidad, pero de momento baste decir que resultó un desencanto la botella de JP Brun Rosé d'folie 2008 y desconcertante, en sentido positivo por lo inesperado, la botella de Arbois Savagnin 2006 "a la Fauquette" de la que todavía estoy dando buena cuenta.

miércoles, 3 de junio de 2009

Erdbeeren und Spargel

Estas dos palabras son las que uno más fácilmente puede encontrarse al ir al supermercado, o al dar una vuelta por la plaza del mercado, al comer en la mensa, en cualquier restaurante o simplemente de camino al trabajo al pasar por al lado de alguna de las granjas que hay de camino. Fresas y espárragos, se adueñan de la gastronomía local al llegar el mes de Mayo. Pues bienvenidos sean, ya que son dos cosas que me encantan.

Durante todo este mes he podido disfrutar de buenos y ricos espárragos y ahora comienzan las fresas locales, que simplemente son ESPECTACULARES, no necesitan ni azúcar ni nada, con quitarles las hojillas y lavarlas un poco basta para disfrutar de estos caramelitos. Supongo que con nata de esta que también esta bastante buena aqui en Alemania deben de estar de lujo, pero de momento trato de evitar esas calorías. Con lo que cuesta encontrar buenas fresas en España, es un gustazo disfrutar de estas pequeñas fresas de intenso sabor y, sobretodo, a precios comedidos. Porque en España también puedes encontrar muy buenas fresas, pero eso si, te puede salir la minibandejita por un riñón. Como este fin de semana he podido disfrutar de ambas cosas, aquí os relato un poco de que las he acompañado.

Los espárragos no resultan fácil de maridar. Tienden a dar sabores metálicos no del todo agradables con el vino. Pero bueno, como he dicho en otras ocasiones, no es que sea yo un maniático de los maridajes. Estando en este país, he tirado de lo que tengo mas a mano, rieslings. En este caso de uno que me ha parecido magnífico, el Pfalz riesling trocken 2007 de A. Christmann. Un Qba (por tanto baratillo) que os recomiendo a todos, de los que llaman la atención (este si que esta disponible en España de la mano de vinialia). Debo advertir que no es una bomba frutal y puede que mas de uno no comparta conmigo el entusiasmo por este vino, mas bien anda por la austeridad mineral, con unos suaves cítricos de fondo, al segundo día si que muestra algo mas de membrillo e incluso notas florales. Pero donde mas me ha gustado ha sido en boca, una tremenda acidez que le garantiza una buena evolución, buen volumen en boca y final largo y mineral. Con un poco mas de botella para que gane algo de complejidad en nariz puede acabar siendo un vino fenomenal. En este caso no creo haber encontrado una gran armonía con los espárragos, si no mas bien que el vino se impone sin problemas, de forma que no noté para nada sabores desagradables y pude disfrutar de ambos productos perfectamente.

No quiero que parezca que todo lo que bebo en básicos alemanes es maravilloso, por lo general el nivel es bueno o muy bueno, pero alguna decepción si que me encuentro. Como por ejemplo un Blau Schiefer 2007 de Dr. Loosen que bebí la semana pasada y que sin estar malo, simplemente prefiero otros. Nariz afrutada y agradable, pero en boca algo falto de nervio, "sencillo y para agradar" sería el resumen. Y ahora ando con un Kruger-Rumpf Munsterer riesling trocken 2007 Que de primeras me asustó con un contenido carbónico realmente desconcertante. Lo intenté eliminar con el vacuvin y comenzó a salir espuma! A mi las burbujitas, solo me gustan en los espumosos y esto se supone que no lo es. Al segundo día, ya mas “tranquilo”, el vino no esta mal, muy mineral, fruta blanca, suaves cítricos y una bonita amargosidad en boca y mucha piedra. Buena acidez y un final quizás algo corto. Rico sin el gas. Ambos vinos andaban por los 9-10€.

Y las fresas? Con que nos las tomamos. Bueno, pues un día me quedaba algo de sekt en la copa que había sobrado durante la cena y aunque no soy muy amigo de tomar vinos secos con dulces, hice la prueba en este caso y he de decir que la cosa no funcionó del todo mal. El vino en cuestión era el Geheimrat Dr. Albert Bürklin Brut 2007, un espumoso elaborado a partir de las castas tradicionales en Champagne, así que nada de riesling en este sekt de Bürklin Wolf. En un principio el vino se muestra de modo correcto, agradable, pero quizás demasiado sencillo. Me comentaron que acababa de ser embotellado hace escasas semanas, puede que sea la razón. La aireación le viene bien y va ganando en complejidad, saliendo notas frutales de albaricoque e incluso fruta roja (no se cuanto Pinot Noir y Menieur lleva) y sobretodo se torna bastante floral. En boca el carbónico quizás necesite algo de botella para redondearse, tiene buena acidez y un punto amargoso final agradable. La botella se bebió con facilidad, pero si pensamos que cuesta sobre los 20 €… no creo que repita. Hay burbujas mucho mas interesantes en el mercado. Eso si, con las fresas se comportó bastante bien y en este caso la pareja si que funcionó en conjunción, realzando el vino el sabor de las fresas y las fresas el del vino. Como quedaba poco sekt hubo que ir a buscar alguna otra botella, en este caso me fui a Vouvray a por una botellita del François Pinon cuvée botrytis 2005. Un vinazo, donde los 152 gr/L de azúcar se soportan con gran elegancia por una muy buena acidez. La nariz es compleja, con notas de mandarina, algo de orejones y mucha flor blanca, fresca y mineral, invita a beber y a disfrutar. Quizás demasiado vino para las fresas, este vino es casi un postre en si mismo. Un moscatel de la Axarquía hubiese estado mejor, pero no tenía ninguno a mano, así que simplemente disfruté del Vouvray.

domingo, 31 de mayo de 2009

Vinos de ocho acordes.

He recordado durante estos días esas letras que aparecen en la parte derecha del blog. Eso de la silicona, el botox y los vinos maquillados. Vinos anodinos y cortados por el mismo patrón. Bebía un par de vinos y me tropecé con este vídeo:




Me ha traido a la mente esos vinos de pretendida complejidad de ocho acordes; que lo son independientemente de su origen, del intérprete, de si son rock, pop, clásicos o folk. Frente a estos aun nos quedan vinos con carácter, que se muestran como son y sólo como podían ser.
Hoy estoy hablando de Dönnhoff Riesling Trocken 2006 y de Domaine Piron et Lafont. Chenas Quartz 2004. El primero es el vino básico que conceptualmente, y desde mi punto de vista de bebedor, todo elaborador debiera tener en la cabeza. El segundo es un vino que en este momento muestra un fuerte carácter, que puede gustar o no, pero es su carácter. Ambos tienen más de ocho acordes.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Movimientos laterales

Un elemento que se repite en mi vida cada pocos años son las mudanzas. Debí ser grulla en otra vida y a falta de una migración estacional como Dios manda me toca una cada pocos años. Cuarta casa en menos de una década. Cosas de la vida, pero menuda media.

No me gustan las mudanzas. Hacer cajas, montar, desmontar, idas, vueltas y ¿dónde he puesto esto?. Un batiburrillo logístico que a la fuerza llegas a hacer con razonable rapidez y casi mecánicamente, aunque nunca llega uno a acostumbrarse.
Es una especie de sentimientos encontrados. Te encuentras con cierta nostalgia al partir, con una extraña sensación de abandono a los momentos vividos pero con la esperanza e inquietud de los que están por llegar. No puedo evitar sentir que cada vez que cierro la puerta de una casa es como un golpe al timón y un movimiento en las velas que te hacen abandonar un puerto para, nuévamente, hacerte a una mar que desconoces. Cada mudanza es volver a pasar la última página de un libro, para comenzar inmediatamente otro nuevo con las páginas en blanco.

Uno de los efectos colaterales de esta mudanza es que estaré un tiempo sin conexión a Internet, concretamente hasta que el proveedor tenga a bien realizar el alta y poner el servicio operativo. ¡Qué os voy a contar que no podais suponer! Esto hará que tarde bastante en responder los correos y aun más en actualizar el blog o pasarme por los blogs amigos habituales. No obstante, como todavía no estoy en la fase previa de la mudanza seguiré unos cuantos días conectado.

Como todo en la vida, tiene banda sonora. Veamos como me suena hoy esto de mudarme...



Os dejo con los vinos bebidos en las últimas semanas:

- Blanco Nieva Verdejo Pie Franco 2007. Viñedos de Nieva. DO Rueda (8,50 EUR)
Se encuentra en un muy buen momento de equilibrio. Todo la maquinaria integrada y engrasada. Hierba, cítricos, piña. La acidez haciendo buen balance con el paso en boca. Muy bien con un potage de vigilia seco con bacalao a la plancha.

- Patio 2007. Samuel Cano Enológica, S.L. DO La Mancha (¿5-7 EUR?)
Siempre me sorprendo de lo mucho que beneficia el aire a este vino. En un principio me parecía que estaba algo oxidado y deslabazado. Al día siguiente, y dejando que tomase también algo de temperatura, aparecía una ligera fruta roja en licor, moras y un toque de cuero detrás de un recuerdo tostado. Ha ido bien con unas lentejas con un toque de tomate picante y butifarra blanca.

- François Pinon Rosé Petillant Touraine NV. AOC Touraine (5.7 EUR)
El primo francés del rosado de Muga. Tras los primeros sorbos vi claro que el carácter vinoso de este espumoso no iba con las copas habituales para estos menesteres, proseguí con las que utilizo habitualmente para los vinos tranquilos.
Fresas y sandía, cremosidad con un algo especiado. Vivo y juguetón. Para comprar por palets y beber y beber y beber... Precio en bodega menos de 6 EUR ¿qué incremento habría tras pasar por la cadena de montaje hasta llegar al bebedor final?

- Gran Feudo Rosado 2007 Criado Sobre Lias. Bodegas Julian Chivite. DO Navarra (6 EUR aprox)
Compro esta botella animado por lo decepcionante que me han resultado el último par de añadas de su rosado normal; antes un excelente valor seguro y ahora un flojeras.
Distinto registro en este rosado, todavía tengo que cogerle el hilo. Sandía y cáscara de melón, hinojo. Tenue en su conjunto pero con un paso en boca más suave y menos ligero que los rosados habituales. Un ligero toque de bollería. Algo de caramelo de fresa y un retro que me ha extrañado, como a Maltesers. Bien con unas hojas de acelga salteadas con tomate y piñones.

- Patio Selección 2007. Samuel Cano Enológica, S.L. DO La Mancha (¿8-10 EUR?)
Me ha resultado algo más torpón de movimientos que su hermano Patio referido anteriormente y sin embargo tenía una frescura curiosa, que le convertía en un trago razonablemente fácil. Ciruelas, fruta negra y algo de panceta ahumada. Agradable, aunque me ha resultado algo lento de movimientos.

- Docetañidos Rosé 2008. Bodegas Lezcano. DO Cigales (5-6 EUR)
Siempre está ahí este rosado y nosotros imbuidos de la búsqueda de lo nuevo, mientras, este vino, se mantiene ajeno a las modas y solvente cada año. Por habitual ¿olvidado?
Una capa de frambuesas maduras recubre toques de sandía, maracuyá e hinojo, dejando al final un suave toque especiado. Suficientemente ligero y suficientemente corpulento. Con ritmo.
Ha acompañado muy bien unas hojas de acelga rellenas de morcilla, manzana, uvas pasas y piñones.

Y hasta aquí el informe del mes.